Convocatoria y resumen del encuentro anual 2010 en Gijón

Este año, como cada cinco, toca reunirnos en Gijón, tal como acordamos en la pasada comida de Villaviciosa de Odón.
Chema Riaño se ha encargado de buscar un sitio fantástico y que nos va a traer muchos recuerdos. Ese día será solo para nosotros.

Se trata de "La Posada de Somió", un restaurante situado en un enclave natural, en Somió, junto al "Jardín", la Discoteca en la que tan buenos momentos pasamos.  http://www.laposadadesomio.com/
El menú es:
De primero, selección de ibéricos, pulpo a la parrilla,
rabas de calamar y croquetas.
De segundo, a elegir entre solomillo, chuletón, bacalao a la brasa o bacalao al pilpil con compota de tomate.
Postre, Bromuy con helado de turrón
Vino, agua y café.
45 euros/persona.



Vamos a ir poniendo aquí la lista de asistentes, que trataremos de actualizarla todos los días.


Ramiro Pérez Acebo y Angeles
Angel Fragoso de Castro y Marisol
Víctor Garcia Alamillo y Susana
José Luis Bartolomé Llamas y Begoña
Juanan Mesonero Hernandez y Maribel
Teo Monsalve Pariente y Clara
Domingo Montero Fernandez y Encarni
Javier Ruiz Rodriguez y Rosa
Chema Riaño Gonzalez y Mari Mar
Eduardo Gonzalez Abad y Úrsula
Paulino Rojo y Mª José
Gerardo Huidobro y Yolanda
Jose Mª Fournier y Marian
Antonio Lastra Freige

Nino Zamora y Maite
Carlos Fernandez Huecas y Maribel
Paco Pérez Ramos y Ana
Nacho Torre Perez y Begoña
Pedro Fernandez Sanchez y Luisa
José Solórzano Cano y Yolanda
Carmelo Reyes Pérez
José Luis Fernandez Vigil y Consuelo
Julio Alvarez Alonso y Clara
Jesus Lopez Gaitán y Consuelo
Luis Andres Alonso y Ana
Paco Marijuan y Carmen
Andres San Martín Aguilar
Chema Aguado e Isabel
José Antonio López Tuñón y Marisol
Javi Goikoetxea
Nacho Odriozola Peñagarikano
Jesus Mª Aramburu Iceta
José Luis Arozamena
Antonio Baldonedo López
Cesar Suarez Piedra
Alberto Fernandez García y Julia
Alberto Fernandez Valledor
José Antonio Fernandez Espina


Resumen de la Reunión


Salvo que no paró de llover, todo lo demás fué estupendo.
Al atravesar la puerta principal de la Laboral y tener que caminar tomando refugio de la lluvia y el viento, nos vinieron recuerdos, ahora felices, de tantos oscuros, frios e interminables días vividos años atras.


Recorrimos parte de las instalaciones, ahora dedicadas a otros menesteres y luego fuimos hacia Somió en busca del Restaurante. Bajaban verdaderas riadas por sus calles y con ayuda de la técnica, a pesar del diluvio, logramos encontrarlo.


El sitio, muy bueno, la comida, excelente, el ambiente de hermandad, entrañable.
Tuvimos un emocinado recuerdo para nuestro amigo Leandro Vicario y le cantamos una canción con todo nuestro sentimiento.
Cumplimos nuestro objetivo de hacer que los que vinieron por primera vez, se sintieran arropados e integrados en el grupo y con ganas de volver en lo sucesivo.
Prueba de ello, es el pensamiento escrito que nos ha mandado José Antonio Fdez Espina:



Bienvenido al Club del 70

Siempre fui un tanto “remolón” (como me dice el bueno de Alberto Fdez.) para este tipo de eventos, encuentros, regresos al pasado etc. Hasta ahora había sido capaz de resistirme a las convocatorias y llamamientos que me llegaban para quedadas similares en distintos lugares y siempre con el mismo fin: pasar alguna jornada con los antiguos colegas de la Uni.

Supongo que en el fondo de mi resistencia subyacía algún miedo a no encontrar sentido a esa vuelta atrás. Tanta gente, tan diversa, vete tú a saber cómo sería ahora, cuánto habríamos cambiado todos, qué poco íbamos a tener en común… así que porqué empeñarse en mantener algo que ya no era, que ya había quedado anclado en el pasado para siempre.

Alguna extraña razón, aparte del convencimiento que sobre mi ejerció Alberto, hicieron que este año diera el paso y me enfrentara al reencuentro. ¿Por qué no probar? Visitar el blog en el que José Luis Bartolomé ha ido dejando rastros de nuestro paso por la Uni así como puntual reseña de los sucesivos encuentros anuales también sirvió para dar un empujoncito. Ver de nuevo fotos actuales de antiguos amigos de los que no había vuelto a saber nada desde hace cuarenta años fue sin duda un revulsivo. ¡Jordán, Cembreros, Carmelo, Paco Marijuan, Vigil..!, por citar sólo a algunos de los que por aquellos entonces me eran más cercanos, habían pasado ya por asistir a estos encuentros y seguían haciéndolo. ¡Qué alegría volver a ver fotos suyas actuales, saber que estaban bien! No podía renunciar a recuperar un pequeño espacio de ese pasado común y que tanta huella había dejado en mi desarrollo como persona, en mi formación, en mis gustos e intereses… Este año, ¡había que ir!

Salvados compromisos iniciales para ese fin de semana tomé la decisión y comuniqué mi asistencia a los organizadores. A partir de ahí comenzaron a temblarme las piernas. El mismo día 12 de junio, desde horas antes del encuentro, era un manojo de nervios. La incertidumbre de saber cómo resultaría todo me superaba. Pensar que no iba a reconocer prácticamente a nadie más allá de a los que alguna vez había encontrado por Oviedo (Antonio Baldonedo y Alberto Fdez. y poco más) me preocupaba. Y, además, lo más probable es que tampoco me reconocieran a mí.

Mi llegada al parking del restaurante en el que habíamos quedado coincidió con la de Carmelo Reyes con el que, irremediablemente, me fundí en el primer abrazo de la jornada como no podía ser de otra forma: ¡el insigne director del la Capilla Polifónica de COU, amigo y compañero en tantos y tantos ratos agradables!

A partir de ahí todo vino rodado. Hay caras irreconocibles, otras se mantienen intactas cual pacto con el diablo. Lógicamente empecé por saludar a los que identificaba más rápidamente. Y es que los hay que están casi casi como hace cuarenta años (Gaitán, Angel Fragoso…¡qué alegría encontraros de nuevo!)

A la mayoría, lógicamente, cuesta más reconocernos porque en casi cuarenta años el cambio es importante. Aún así fuimos presentándonos e identificándonos. Todos guardamos en el rostro facciones, miradas, gestos que asociadas a los apellidos (que, asombrosamente nos han quedado grabados) nos devuelven automáticamente a aquellos años. Allí estaban todos (o casi) y la mayoría acompañados de sus esposas: los Pérez Acebo, los Zamora, los Fdez. Huecas, los Riaño… No puedo citarlos a todos, se me haría esto infinito. Después se sucedieron los recuerdos de anécdotas vividas, las preguntas por otros compañeros no presentes, los “a qué te dedicas ahora” y demás temas que os podéis imaginar entre los que fue discurriendo la comida.

Personalmente ha sido para mi una inmensa alegría encontrarme con los únicos asistentes que pertenecimos a la 4ªC, de aquella especialidad de Fresa, que tan poco –¡ninguno!- beneficio reportó a mi vida, más allá de poder dar el salto hacia otros derroteros y conocer a gente como ellos, a los que tuve la oportunidad de saludar el sábado: José Luis Arozamena, Iñaki Odriozola y Javi Goikoetxea. ¡Qué grandes! ¡Y qué recuerdos!


Es necesario destacar, aunque supongo que está en la mente de todos, el trabajo que han llevado a cabo unos cuantos compañeros para lograr sacar adelante estas reuniones anuales y justo es que les mostremos nuestro agradecimiento. Especialmente la dedicación de José Luis Bartolomé, quien conserva como oro en paño la base de datos con las direcciones, teléfonos y demás datos de los que en todo este tiempo ha ido haciendo acopio. También los álbumes de fotos y documentos que durante la comida circularon de mano en mano haciendo las delicias de los asistentes.

Fotos, charlas de sobremesa, recuerdos para Leandro Vicario quien recientemente nos ha dejado y era uno de los fijos, las palabras dirigidas por Carmelo (¿quién si no?) a los y las presentes y hasta alguna canción que nos atrevimos a desgranar, por supuesto del repertorio común de los coros o grupos en los que habíamos estado enrolados en aquella época dieron pie a las despedidas y buenos deseos para el futuro de este club del 70.

Conduciendo de camino a casa me embargaba una extraña sensación que aún no me he podido quitar de encima. Chema Riaño me comentaba que la primera vez que él asistió le había sucedido algo parecido. Y aún hoy no soy capaz de explicarla. Está ahí, seguirá conmigo, me temo, por mucho tiempo.

Después he vuelto a revisar las fotos, a consultar el blog, a evocar algunos recuerdos.

Ha sido una experiencia fuerte. Me ha costado dar el paso pero ahora que lo he hecho me siento muy satisfecho de haber recuperado una parte de un pasado que me pertenece, a mí y a todos los que como yo, aterrizamos aquel año en la Universidad Laboral de Gijón para compartir una época que marcó definitivamente en mayor o menor medida nuestras vidas, y a quienes tuve el gusto de poder volver a abrazar el pasado sábado en Gijón. Gracias por vuestra acogida. No lo podíais haber hecho de otra forma: ¡sois del club del 70!

A los que nunca habéis venido… ¡no os lo perdáis! Estaré esperándoos. ¡Animo!

José Antº Fdez. Espina

Fotos de Gijón 2010: Aquí



























2 comentarios:

  1. Abril says

    ¡Hola amigos!
    Con ocasión de nuestro próximo encuentro en Gijón os agradecería alguna información sobre estos compañeros:
    - Mario Millán Santos
    - Javier González Merino
    - Javier González Luis
    - José Ramón Fluriach Patiño
    - Javier Calvo García
    En caso de que alguien disponga de alguna información, encantado la recibiré en los teléfonos 985966183 (despacho), 985225917 (domicilio particular) o 684622760 (el de tocar los bemoles).
    Un fuerte abrazo, esperando veros el próximo 12 de junio


    Abril says

    Soy Alberto Fernández " el gallego", la electrónica me designa como "abril".....en fin, peor podría ser....
    En vuestra espera acopio sidra y demás.


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